Campos de Solidaridad.

Fórmate y viaja diferente

Campos de Solidaridad.

Fórmate y viaja diferente

Próxima sesión informativa  

Jueves 26 de abril a las 19:30h.

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personas ya han viajado

27 años viajando al Sur

Viajé a la India porque me interesaba acercarme a proyectos de Comercio Justo y descubrí un país del que he vuelto encantada.

Fuimos para apoyar a la cooperativa de mujeres Creative Handicrafts en el desarrollo de la nueva página web y varias tareas de comunicación, pero terminamos involucrándonos también en otras actividades que desarrollaban en los slums – barrios de chabolas-.

Conocer India, su gente y su realidad me ha revuelto todas las ideas y conceptos que creía tener afianzados. Mis prejuicios y miedos se desvanecieron enseguida.

Y no fue sólo ver el pequeño Taj Mahal, pasear por los mercados, sufrir el tráfico o comer muy picante, el viaje que ofrece Setem es de otro tipo, es la oportunidad de compartir el día a día con la gente y conocer de verdad un país y su cultura.

Elena Cuervo-Arango

Meses antes de viajar a Guatemala no sabía casi nada de este país y, en cuanto investigué un poco sobre su historia y su cultura, descubrí que es un país que atrapa.

Participé en un proyecto en la región de Ixcán, en la frontera norte con México, donde varias comunidades trabajaban para conseguir canalizar agua potable hasta sus casas: organizamos talleres sobre la potabilidad del agua, sobre gestión de residuos y también sobre sexualidad.

La formación previa al viaje que recibimos en Setem es algo más que necesaria porque adquieres una visión crítica e inquieta del mundo, algo que se agradece antes de realizar un viaje así.

Ove

Dos meses después de regresar de Ecuador todavía no había asimilado lo que viví: desde que cerré la maleta y vi el país por primera vez desde el avión, hasta los niños con los que compartí mi mes allí… todas las emociones siguen intactas.

Tuvimos la enorme suerte de conocer el país, su gente, su vida, sus problemas, sus avances, de meternos de lleno en esa cultura, ¿cómo olvidarlo?

Es cierto que no hemos cambiado el mundo pero sé que esto nos ha hecho crecer, ser mejor personas y entender mejor cómo funciona nuestra tierra.

Gracias a mis compañeras, de las que tanto he aprendido, y gracias a Setem, que nos ha arropado en nuestro viaje desde el principio.

Lucía Ramos

Ir a Nicaragua con Campos de Solidaridad fue una experiencia maravillosa en la que no dejé de sorprenderme desde el minuto uno y, sobre todo, conocí a gente fantástica.

Por muy mentalizada que iba y por mucho que me preparé, llegué allí y todos mis esquemas se vinieron un poco abajo.

Me di cuenta de lo que significa cooperar: RESPETAR, las ideas del otro, sus tiempos, sus formas; DESPERTAR: a una realidad totalmente diferente y desconocida; DAR: lo mejor de ti sin reservarte nada; RECIBIR tanto… que no puedes llegar a imaginarlo; ESTAR: con plena consciencia, abierta a todo para poder VER la realidad y COMPARTIR, sobretodo compartir: conocimiento, risas, abrazos, lloros… todo.

Y para poder darme cuenta de todo esto he tenido que ir, volver y reposar todo lo vivido.

Lourdes Bustamante

La carretera hasta la escuela de Los Patios no era más que un camino de tierra y piedra, como son casi todas las carreteras en Honduras. El día resplandecía y la escasa velocidad a la que íbamos nos permitía disfrutar del paisaje, siempre cambiante en sus colinas repletas de cafetales, maizales y arbolado… todo un vergel.

En una hora alcanzamos la escuela, una sencilla construcción con tejado a dos aguas, como de cuento en aquel paisaje. Los niños y niñas estaban esperándonos sentados en sus mesitas, tímidos y silenciosos, tan diferentes de los alborotados niños que habíamos conocido en las escuelas de Tegucigalpa.

Trabajamos varios juegos y manualidades que habíamos preparado. Una gota más, pequeña pero resplandeciente, del maravilloso proyecto de Honduras.

Joaquin

Era la segunda vez que viajaba a la India y fue un país que me transformó, por eso quería volver. Con Setem tuve la oportunidad de visitar una cooperativa que trabaja para dar independencia económica y seguridad a las mujeres.

Pero la experiencia comenzó en el curso de formación: me ayudó a comprender porque el mundo funciona como funciona y cómo podemos “desesclavizarnos” del sistema en que vivimos. El viaje es el vivo reflejo de lo que se aprende en el curso.

Hay una manera de vivir diferente, más sensible con el planeta, más igualitaria y sobretodo más consciente. Comprendiendo que nuestra manera de consumir tiene unas consecuencias, normalmente pagadas por personas que viven a miles de kilómetros de distancia.

A quien se esté planteando viajar y tenga dudas le diría que es normal, ya que va a suponer un cambio importante que, no sólo te va a hacer mejor persona, va a repercutir en tu vida y en la de las personas que te rodean.

Mireia